Bronceado Ideal

Consejos para conseguir un bronceado saludable

Poco a poco el sol va apareciendo con más fuerza y es normal comenzar a tomar ese tan deseado baño de sol. La educación del público con respecto a como protegerse del sol ha avanzado  mucho en los últimos años. Atrás quedan los excesos por querer lucir una piel bronceada. No obstante, estimamos muy oportuno recordar los puntos claves para conseguir un bronceado saludable y los tratamientos ideales para antes, durante y después del sol.

Consejos antes de tomar el sol

La clave para la protección previa a una exposición solar se encuentra en los suplementos de betacarotenos. El betacaroteno es una sustancia que prepara la piel para que esta sufra menos los efectos indeseables de las radiaciones solares. No hay que olvidar que el sol es una fuente importante en la formación de los radicales libres, sustancias muy agresivas para las células que atacan a la piel envejeciéndola.

Aproximadamente un mes antes de la exposición solar es conveniente la ingesta de suplementos farmacológicos a base de carotenos. Los hay en distinta presentación, bien en cápsulas o en soluciones concentradas bebibles.

A través de la alimentación , también se pueden encontrar en muchos alimentos, como la zanahoria, los nísperos y el melocotón.

Consejos mientras tomas el sol

Durante la época estival es recomendable reforzar la protección solar mediante el consumo de betacarotenos, para reducir el riesgo de padecer quemaduras y permitir una protección más general. 

Para una perfecta eficacia es necesario aplicar el producto unos 30 min antes de la exposición, evitando de todos modos las radiaciones solares entre las 12 y las 16 horas. No hay que utilizar el filtro solar o fotoprotector para estar más tiempo expuesto al sol: hay que respetar un tiempo máximo determinado según cada tipo de piel y acostumbrarse de forma progresiva, comenzando con cortas exposiciones que aumentan con el tiempo y el bronceado.

Por último, es importante evitar los aceleradores del broceado, especialmente las recetas caseras como el aceite de coco o el de oliva, ya que lo único que se consigue con ello es provocar una reacción de toxicidad que obstaculiza un bronceado uniforme y puede producir quemaduras.

Consejos para después del sol

Para ayudar a la recuperación de la piel tras la exposición solar, no está de más someterla a algún tratamiento reparador cutáneo de choque que le aporte dosis importantes de ingredientes hidratantes para reponer el agua perdida.

Hay que prestar especial atención a determinadas partes del cuerpo que suelen ser las más perjudicadas tras el verano, como es el caso de cara, cuello, manos, hombros, rodillas, espalda y escote. La exfoliación y los tratamientos locales y específicos son las mejores soluciones.
¿Qué debe contener el producto solar ideal?

  • Amplio espectro: Debe de proteger frente a todo tipo de radiación UV. En este sentido se recomienda elegir aquellos que contengan filtros químicos o filtros fotoestables de nueva generación enriquecidos con filtros biológicos como las vitaminas, los oligoelementos y sustancias como el polifenol que aumentan las defensas durante la exposición solar.
  • Resistente al agua: Significa que el producto continúa protegiendo la piel después de darse un chapuzón o de haber sudado.
  • Variedad de formulación: cremas grasas y aceites permanecen más sobre la piel, que leches y geles.
  • Propiedades hidratantes: es bueno que tengan una buena base hidratante, así como que incluya sustancias naturales con poder antiinflamatorio y antioxidante como las vitaminas A, C y E.

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